Citroën DS19, una antigua obra de arte tecnológica

Si bien no se ven en nuestro país este vehículo, es justo recordar su importancia histórica desde un punto de vista de tecnología automotriz.
Si alguien sigue la serie policiaca “The Mentalist” en el canal por cable TNT, Patrick Gene justamente utiliza un Citroën DS para trasladarse de un lado a otro de la ciudad.
Los primeros pasos que llevaron al desarrollo de este vehículo remontan al 1938, cuando el entonces director general de Citroën, Pierre-Jules Boulanger, decidió hacer algo revolucionario y el ingeniero André Lefebvre fue el hombre indicado para realizar este sueño.


Su proyecto contempló un marco de plataforma rígido, gracias a un diseño de los cuerpos huecos, que permitió una gran ligereza del conjunto y en esta plataforma, montó un chasis muy ligero, que ofreció los puntos de anclaje y desmontables.
Junto el techo de plástico, el capó de aluminio, las puertas y los guardabarros fijados a la carrocería sin que se sobrecargue significativamente, permitieron que el centro de gravedad estaba debajo del eje de la rueda, haciendo que el automóvil sea prácticamente imposible de volcar.
Además, Lefebvre distribuyó dos tercios de la masa del automóvil en las ruedas delanteras, direccionales y de tracción, para tener una adherencia perfecta al suelo y para colocar todas las partes más pesadas detrás de los ejes, para minimizar los voladizos delanteros y traseros.
El genio del diseñador transalpino implementó la suspensión hidroneumática que permitió elevar el automóvil desde el suelo hasta bloquear la suspensión. De esta manera, el DS19, gracias a su particular distribución de masa, pudo viajar incluso sin una rueda trasera.