Cuando el auto entiende al conductor

Es la apuesta de Affectiva, una empresa fundada en 2009 por un grupo de cerebros brillantes del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Conceptualmente, esto no es una revolución absoluta: los sistemas que monitorean el nivel de atención del conductor ya han sido una realidad. Sin embargo, la solución propuesta por Affectiva va más allá, es decir, además del análisis de los ojos, la apertura de los párpados, la boca y la posición de la cabeza, el software también analiza la forma en que el conductor interactúa verbalmente con otras personas o con el entorno que lo rodea (no reconocemos lo que se ha dicho, sino el tono con el que nos expresamos), interpretando directamente las emociones. Se trata de un importante paso adelante. Entre otras cosas, al menos a nivel técnico, la tecnología confirma que será compatible con los datos biométricos (frecuencia respiratoria y cardíaca) provenientes de dispositivos como los relojes inteligentes equipados con un monitor de frecuencia cardíaca.

Las caras ya analizadas por Affectiva son más de 7 millones en 87 países diferentes: el objetivo es crear una base de datos con la que programar los parámetros de reconocimiento del estado psicofísico de los que sostienen el volante. Y dentro de unos años se aplicará en los vehículos de serie con el propósito de disminuir los accidentes de transito en el mundo.