Jaguar Land Rover (JLR) presenta su plan industrial con muchos recortes

La compañía británica, ahora de propiedad de Tata Motors, ha publicado detalles del programa industrial de reestructuración, que prevé una reducción de los costos, que se implementará en los próximos 18 meses, por un monto de más de 3.000 millones de dólares. Esta reducción de costos implica una importante revisión de la organización empresarial dirigida a reducir el tamaño de la fuerza laboral global de aproximadamente 4,500 empleados, sumándose a los 1,500 que abandonaron la empresa en el transcurso de 2018. Actualmente, JLR emplea en sus líneas de producción de Inglaterra de Castle Bromwich, Solihull y Halewood, unas 40.000 personas, que en términos de porcentaje significa alrededor del 10% de la fuerza laboral.

Entre las causas de estas medidas la compañía está la inestabilidad política debida al Brexit y la contracción en las ventas de los modelos como motor diesel, provocada por el escándalo de Dieselgate. Según un importante medio de comunicación inglés, los motores diésel representan alrededor del 43% de las ventas globales y el 90% de las ventas en Gran Bretaña. El JLR en 2018 registró un fuerte descenso en las ventas en China del 21,6%, registrando una pérdida de 150 millones de dólares en el tercer trimestre de 2018. La compañía publicó las cifras de ventas de 2018 que ven una disminución 4.6% para ambas marcas en comparación con 2017. De un total de 592.708 vehículos, se vendieron casi 181,000 Jaguares, con un aumento del 1.2% en comparación con 2017 y un poco menos de 412,000 Land Rovers, menos 6.9% comparado con 2017.