Cuando la tecnología traiciona, puede dañar hasta un Porsche

Autoshoy te cuenta lo último que pasó a un propietario de un vehículo de alta gama

El turista italiano buscaba un restaurante en el pueblo Meana di Susa, en la provincia de Turín.

Configuró su navegador GPS de acuerdo a su ubicación y empezó a dar vuelta a la izquierda y derecha… siguiendo y confiando en las indicaciones al pie de la letra.

Hasta que a un cierto punto la calle era tan angosta que su Porsche Carrera se quedó atrapado.

Obviamente no podía ir más adelante pero tampoco atrás… después de varios intentos hasta quemar el embrague. A ese punto no le quedó otra cosa que hacer que llamar ayuda… y unos minutos más tarde un montacargas del pueblo lo enganchó en la parte trasera del lujoso vehículo y jalarlo hasta que las puertas se podían abrir… pero con unos raspones bastantes evidentes…

Ahora el desafortunado propietario tomará cartas en el asunto para ver quién paga la cuenta de tres ceros del chapista y del mecánico: ¿el? el navegador? O Google?

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